Ayer recibimos en el CAT la visita de varios Diputados de la Asamblea de Madrid, que vinieron a conocer de cerca nuestro trabajo y a reunirse con Rocío, madre de Dani, un peque que acudía a nuestro centro con plaza pública hasta los 3 años, cuando pasó a educación especial.
Rocío compartió su experiencia y trasladó una preocupación que sienten muchas familias: la imposibilidad de compatibilizar la atención temprana con la escolarización en educación especial. También habló de lo mucho que echa de menos el enfoque de atención temprana, donde las familias están presentes, participan, aprenden y pueden continuar en casa lo trabajado en sesión.
Esa cercanía, ese acompañamiento, es parte esencial del modelo que defendemos.
Tras la reunión, los diputados recorrieron las instalaciones de nuestros dos centros de atención temprana y pudieron conocer de primera mano cómo hemos evolucionado durante estos 30 años de historia, creciendo y adaptándonos para dar respuesta real a las necesidades de las familias.
A día de hoy, entre ambos centros, acompañamos a 177 familias en plaza pública, además de las que atendemos desde el ámbito privado.
En ese camino hacia el futuro, también hemos avanzado en nuestro modelo de intervención. Ahora la familia es el corazón de nuestro trabajo: no solo atendemos al niño o niña, sino que acompañamos a madres y padres, ofreciéndoles herramientas para aplicar lo aprendido en casa y en su día a día. Este enfoque familiar es justo lo que muchas familias, como comenta Rocío, echan en falta al pasar a educación especial, donde la intervención sigue siendo individual y sin la participación activa de la familia.
Por eso, queremos agradecer la visita de los diputados de la Asamblea de Madrid Beatriz Pérez Abraham, José Antonio Sánchez, María José Martínez de la Fuente y Óscar Alegre Martín, por su interés, su escucha y por acercarse a conocer de primera mano esta realidad.
Y gracias también a Rocío, por compartir su historia y dar voz a tantas otras familias que viven situaciones similares.

