Hay actividades que marcan el verano. Y, sin duda, las sesiones en la piscina son una de ellas.
Del 29 de junio al 10 de julio, dejamos por unos días las salas del CAT para trasladar nuestras sesiones al agua. Un espacio diferente donde cada chapuzón se convierte en una oportunidad para aprender, compartir y disfrutar.
Entre juegos, risas y retos adaptados, seguimos trabajando habilidades motoras, la coordinación, el equilibrio, la autonomía, la comunicación y las relaciones con los demás. Porque aprender también puede ser refrescante, divertido y estar lleno de momentos que se quedan para siempre.
Además, estas jornadas nos regalan algo muy especial: la oportunidad de compartir tiempo con las familias en un entorno relajado, creando recuerdos y fortaleciendo vínculos dentro y fuera del agua.
Todo esto es posible gracias a la generosidad del Colegio Litterator, que un año más nos ha abierto las puertas de sus instalaciones para que podamos vivir esta experiencia. Gracias por seguir caminando a nuestro lado y por hacer posible que el verano también sea un tiempo de crecimiento, inclusión y felicidad.
Y gracias a todas las familias por vuestra confianza, implicación y por llenar cada sesión de sonrisas. ¡Ya estamos contando los días para volver el próximo verano!