Si alguien ha pasado por el Centro Ocupacional estas semanas, seguro que ha notado algo raro en el ambiente. No, no era su imaginación… ¡olía a cocina!
Este verano nos hemos lanzado a preparar recetas que apetecen un montón cuando aprieta el calor. Helados de melocotón, gazpacho, empanada de carne… ¡Aquí no ha faltado de nada!
Pero antes de llegar al momento más esperado, el de probar lo que habíamos preparado, había trabajo por hacer. Elegir la receta, salir a comprar los ingredientes, ponerse el delantal, lavarse bien las manos y seguir el paso a paso con recetas adaptadas y pictogramas. Porque sí, cocinar también es aprender, organizarse y trabajar en equipo.
Cada grupo ha participado en todo el proceso, desde decidir qué quería cocinar hasta dejar los platos listos para disfrutar. Y lo mejor de todo ha sido comprobar que el esfuerzo tiene recompensa… ¡y además estaba buenísima!
Entre cucharas, batidoras, tomates y melocotones, los talleres se han llenado de risas, conversaciones y ganas de repetir.
Porque en Integrandes sabemos que las mejores recetas llevan un ingrediente imprescindible: compartir buenos momentos. Y este verano… de esos hemos tenido para dar y regalar.







